Hoy vengo con ganas de que nos riamos un poco de nosotras mismas, pero también de que nos pongamos las pilas, porque estamos en 2026 y hay cosas que ya no te puedo pasar por alto, Señora. Saca el café (o el vinito, que no juzgamos) y al lío.
El Carnaval de Cádiz: mucho más que una peluca de los chinos
Tengo que darle las gracias públicamente a mi amiga Ali. Ella me sacó de la ignorancia y me abrió los ojos: el Carnaval de Cádiz no es “una fiesta de disfraces”. No, señora. Es una cosa muy seria, pero con mucha purpurina.
Una muestra de ingenio humano maravillosa, es humor, es cultura y es arte. Es una banda sonora que te deja pensando y riéndote a la vez. Aquí la gente no sale a cantar cuatro rimas; aquí se dicen verdades como puños con música. Las Chirigotas son humor puro, la risa inteligente, y las Comparsas son más poesía con “colleja” (de las que duelen pero te hacen aplaudir).
En el Teatro Falla las finales se viven con más nervios que una final de la Champions. Aquí un par de ejemplo, de este año y el pasado, para que los escuches con calma. Fíjate bien en las letras: ingenio + actualidad. Es gloria bendita:
Sí, lo has leído bien Hace unos días hice una videollamada con una amiga que vive fuera. Estaba espectacular. Acababa de decirle que la veía igualita a Robin Wright en House of Cards (o sea, una Señora guapérrima y con un glow que te mueres), cuando soltó la bomba. Me soltó que el secreto era el semen de salmón. All over the face.
Y yo me quedé aguda, grave y esdrújula.
Mi mente voló directamente al capítulo de los Simpsons y la granja de “leche de rata”. Nos reímos un rato largo, para qué negarlo, pero resulta que is real.
Le ponen un nombre más fino, obviamente: polinucleótidos, y por lo visto es una gran tendencia en medicina estética. Prometen rejuvenecer la cara sin cambiarte la expresión (nada de cejas de velocidad, ni labios de pato). Si quieres saber de qué va esta historia antes de que te lo cuenten en la pelu y te quedes ojiplática en público, puedes leer este artículo donde lo explican más científico y con menos coña. Yo de momento no me animo con el salmón tutuki splash (nuestro nombre en clave a partir de ahora, guiño guiño), pero si lo hago prometo contar la experiencia.
Cazacarteras en acción, 2026
Señora, tu contraseña da cosica
Existe una web que se llama Have I Been Pwned?. Tú pones ahí tus cuentas de email y la web te dice si tus datos se han filtrado en algún hackeo (spoiler: más que probablemente sí. En los últimos años empresas como Dropbox, Twitter o Linkedin han visto miles de datos de sus clientes expuestos y robados).
Si ves que tus daticos andan por ahí dando vueltas, por favor, cambia la contraseña que usas para esa web concreta y de paso la del email no iría mal. Que sigues con la misma contraseña de 2012. Que "ay que no me voy a acordar si tengo que poner contraseñas diferentes, ñiñiñiñi". Pues usa un gestor: Google Pass o similares ya se encargan de acordarse por ti. A ver, que me pongo seria. Estamos en 2026 y resulta que algunas todavía usan la misma contraseña para el banco, para el email y para comprar las cápsulas de la Nespresso. ¡Que luego vamos de modernas y de que nos encanta la tecnología! Por favor, no dejemos la puerta de casa abierta y las llaves puestas, que internet está lleno de listos.
Reenvíaselo a esa amiga que te tiene pinta de usar el nombre de su gato como clave.