¿Quién hereda tu historial de búsqueda?
Empecemos por lo gordo: el drama existencial post mortem.
Todas hemos pensado alguna vez en si algún día nos pasa algo: qué pasaría con los niños, qué pasaría con tus cosas... Pero, ¿qué pasa con las 4.000 fotos que tiene de media un usuario de Google Fotos almacenadas ahí, y no impresas? Por no hablar de los cientos de archivos, algunos importantes, y otros no tanto: capturas de pantalla, los borradores de emails sin enviar, las búsquedas nocturnas en Google sobre síntomas de enfermedades raras y ese archivo de Excel donde registras tus finanzas.
Sin instrucciones tuyas, Google borra todo tras un tiempo inactivo. Nadie avisa, nadie pregunta. Pero ey, Google tiene una herramienta que casi nadie ha configurado: el Administrador de Cuentas Inactivas.
Tardas 10 minutos en dejarlo listo: entra en tu cuenta de google.com y ve a Datos y privacidad, y entra en "Legado Digital":
- Elige el tiempo de inactividad: Puedes marcar de 3 a 18 meses. Mi consejo de señora precavida: pon 18 meses para cubrir despistes grandes (despiste nivel Dinio, "la noche me confunde" jaj), viajes largos o rachas de desconexión digital extrema.
- Nombra a tus "albaceas digitales": Puedes añadir hasta 10 contactos de confianza y afinar el tiro, dejando acceso sólo a lo que creas que es interesante para cada uno: a una amiga le dejas las fotos, a tu familia el acceso a Drive, etc. Control total.
- El mensaje póstumo: Te permite redactar un correo automático. No hace falta ponerse dramática estilo telenovela; basta con un "Si recibes esto, aquí tienes las fotos familiares. La carpeta que importa es la de 'Viajes', no hurgues más". O "Las escrituras de la casa y todos los papeles importantes están en la carpeta X de mi Drive". O "Las claves de bitcoin son...". Quién sabe 😅, cada una sus intereses. O "Tienes un hermano secreto del que nunca te hablé"... En fin, esas cositas.
Dejar testamento está bien, pero dejar tu vida digital ordenada para que no le borren a tu familia quince años de fotos de verano es la verdadera paz mental. Yo a esto lo llamaría función NecroGmail para quitarle solemnidad, me lo apunto para sugerirlo si alguna vez voy a Google de visita.
John Frum: Cómo montar una religión sin querer
Cambiemos de tercio, que la antropología humana es una fantasía. Si te parece que la gente a veces sigue modas absurdas, espera a conocer la historia del culto a John Frum.
Nos situamos en las islas del Pacífico Sur durante la Segunda Guerra Mundial. Imagínate a los isleños de Tanna (Vanuatu), viviendo tranquilamente con sus costumbres del neolítico, cuando de repente aterriza el ejército norteamericano. Unos tíos vestidos de verde, con gafas de sol, que construyen pistas de aterrizaje en la selva. Y lo mejor de todo: de sus pájaros de metal gigantes empiezan a caer cajas llenas de milagros jamás vistos. Hablamos de latas de conserva, medicinas, herramientas... Para los locales, aquello no era logística militar; era magia pura.
Pero llegó un momento en que los americanos recogieron sus cosas y se fueron. Y claro, los isleños se quedaron diciendo: "Oye, ¿dónde está nuestro suministro de chucherías del cielo?". ¿La solución a la que llegaron? Invocar de nuevo a los dioses haciendo las cosas que creían complacerles. En definitiva, crear un corpus de creencias y ritos que se convirtió en religión.
Su figura central era "John Frum" (que se sospecha que no era más que un soldado americano presentándose: "Hi, I'm John from... USA"). Para conseguir que los pájaros de metal de John Frum volvieran, los isleños empezaron a construirles pistas de aterrizaje y torres de control de troncos y paja en mitad de la selva, hicieron aviones a tamaño real con bambú, cascos de madera y walkie-talkies de palo, todo imitando lo que habían visto hacer a los johnfrums, pues parecía que a ellos les funcionaba para invocar a los aviones. Y allí se sentaban, oteando el cielo y esperando que cayera más carne en lata.
Y ojito, que décadas después, ¡la tradición sigue viva! Todos los 15 de febrero en esa isla de Vanuatu los hombres desfilan con las letras USA pintadas en el pecho y fusiles de madera.
Explicar el PIB con plátanos
Los Ecomonos es el canal de divulgación en YouTube que está haciendo por las finanzas de este país más que catorce asignaturas de matemáticas juntas.
¿Su estrategia? Explicar la economía del día a día, los impuestos, el ahorro, la inflación, el euríbor, los fondos indexados, el funcionamiento del Banco Central, la bolsa, en fin... todo mediante animaciones sencillas protagonizadas por monos y plátanos y con analogías de la selva para explicarte conceptos económicos complejos.
Si no tienes un máster en ESADE pero quieres saber por qué tu dinero en el banco vale cada día menos (y por qué los plátanos de tu cesta del súper están por las nubes), dale un ojo. Pedagogía entretenida para mentes multipestaña que necesitan entender el dinero sin perder la paciencia.
En fin, Señora. Ya lo ves. El ser humano es así de maravilloso y defectuoso. Así que la próxima vez que sientas que no estás gestionando bien tu vida, mira a tu alrededor, recuerda que hay gente esperando que un avión de bambú les traiga chocolatinas, y perdónatelo todo.
Nos leemos en quince días.
— La Señora con WiFi,
Inspectora digital