Señora, el mundo se divide en dos: los que mienten y los que...


Querida Señora con WiFi,

Aquí tu dosis quincenal de "no me lo puedo creer". Hoy el mundo se divide entre los que mienten para comer (infulencers, como los bautiza mi marido) y los que mentimos para parecer adultos (tú o yo ocultando nuestra dirección primigenia de Gmail).

Te traigo un viaje que va desde el lujo arquitectónico de Tianjin hasta el barro más absoluto de las redacciones de prensa, pasando por el milagro burocrático de Google que nos permitirá, por fin, tener un nombre de correo que no suene a Messenger trasnochado. Tome nota, Señora:

Tiempo de lectura: 4 minutos


El fin de la era "Brujita81@gmail.com"

Señora, por fin Google ha escuchado nuestras plegarias (o nuestros llantos de vergüenza). Llevamos 20 años viendo cómo gente hecha y derecha manda su CV o pide una hipoteca desde cuentas como JessyFuenly19@gmail.com o Bolchevique18@gmail.com. Pecados de teenager, cuando pensábamos que el mundo era nuestro.

Pues bien: ya puedes cambiar lo que va antes del @gmail.com sin perder nada. Ni reenviar correos, ni dramas con Drive. Tu cuenta vieja se queda como un "alias" (recibirás lo que te escriban ahí), pero tú ya podrás lucir y usar un nombre de persona adulta y funcional.

Pero ojo, solo puedes hacerlo 3 veces. A ver, si a la tercera no eres capaz de ponerte un nombre decente, igual hay que hacérselo mirar, amiga.

¿Cómo saber si ya te toca? Porque esto se va implementando poco a poco, no todo el mundo va a tener esa opción a la vez. Para chequearlo, ve a tu cuenta de Google, entra en Información personal → Email → Email de cuenta de Google. Si ves el botón de "Cambiar", ¡dispara!

Instrucciones paso a paso y resolución de dudas aquí.

Dos caras de una misma moneda: El Director y Mendigram

Hablemos de libros. Me he pulido estos dos en poquísimo tiempo, porque son apasionantes, y además ha sido muy interesante haberlos leído casi a la vez, pues al final hablan de la prensa uno, y de los influencers otro, dos mundos muy relacionados y con un mismo mensaje final: que detrás de las publicaciones de unos y otros hay intereses que no son precisamente informativos. Y ambos libros derrochan salseito.

  • "El Director", de David Jiménez: Este libro te da una dosis de realidad que te deja tiritando. El antiguo director de El Mundo post-Pedro J. habla de las cloacas, de los favores políticos, del "barro" y de cómo se cocina lo que leemos. Imprescindible para no ser una ingenua.
  • "100 años de mendigram": El mundo de los influencers, el "gratis x story", el postureo extremo y la cara dura elevada a categoría de arte, todo contado supergracioso y regado de mil anécdotas por la sin igual Lorena Macías.

Lectura obligatoria para desconfiar con criterio. Y pasar un buen rato, qué leches.

No todo iba a ser fo****

Mi idilio con la arquitectura no empezó en un museo, sino en mi año Erasmus en La Haya. Nos hicimos "unos amigos" en arquitectura y entre pasta con tomate a altas horas de la madrugada y divagaciones a la holandesa (jaj), nos interesaron por el tema y descubrí que hay edificios que te cambian el pulso cuando circulas por ellos, que son piezas de arte vivas. ¿No es eso el top del TOP, un arte que se vive?

Así que, si te flipan las construcciones que te hacen sentir, tienes que investigar la web WikiArquitectura.

Te propongo, por ejemplo, comenzar por la biblioteca de Tianjin, que parece sacada de un escenario de Dune. Entrar en este templo debe dar unas ganas de estudiar inmediatas.

Y hasta aquí, Señora. En alguna próxima entrega vamos a hablar del mal diseño, y la mala arquitectura. Porque igual que la hay que derrocha belleza, hay sitios que cuando pasas por ellos te preguntas qué clase de ser desequilibrado ha ideado unos soportales que llaman a hacer el mal en sus oscuras esquinas y recovecos. O pis, por lo menos.

Si hoy has descubierto algún edificio que parece sacado de un sueño y has hecho un apañito a tu cuenta de Gmail de 20o5, esto ya ha valido la pena.

Con cariño
La Señora con WiFi,
Cofrade de la Hermandad del Radar Fino

Pd. ¿Cuál es el nombre de correo más vergonzante que recordáis?

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